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Caza y Sociedad

La Comunidad de Madrid declara la emergencia cinegetica en varias comarcas debido al aumento de la población de jabali.

agosto 29, 2025

La Comunidad de Madrid habilita medidas excepcionales para controlar el crecimiento desmedido del jabalí y reducir accidentes en carreteras y entornos rurales

La Comunidad de Madrid ha declarado oficialmente la emergencia cinegética temporal en varias comarcas debido al preocupante aumento de la población de jabalíes. Una decisión que, aunque surge como respuesta a un problema de salud pública y seguridad vial, también abre una ventana de responsabilidad y acción para los cazadores madrileños.

La presencia del jabalí se ha disparado en los últimos años, extendiéndose no solo por zonas rurales, sino también adentrándose en áreas urbanas, carreteras y espacios protegidos. Esta situación está provocando accidentes de tráfico, daños en cultivos y una amenaza para la ganadería y la salud de las personas.

Las autoridades advierten que el jabalí no es solo un animal incómodo en las ciudades: también actúa como vector de enfermedades graves como la triquinosis, la tuberculosis o la peste porcina africana, que podrían poner en riesgo tanto al sector ganadero como a la población. Ante esto, la caza se plantea como la herramienta más eficaz y realista para contener este crecimiento sin control.

La medida afecta a múltiples municipios repartidos por comarcas clave de la región. Desde el Parque Regional del Sureste hasta localidades de la Sierra Norte y la zona oeste, la declaración busca reducir el número de ejemplares que, cada vez con más frecuencia, aparecen en carreteras, poniendo en peligro la vida de conductores y pasajeros.

El aviso incluye también zonas de especial sensibilidad ambiental, donde el desajuste ecológico se está volviendo evidente. Allí, el jabalí, sin depredadores naturales, ha encontrado un hábitat perfecto para multiplicarse sin límites. Para los cazadores, esta es una oportunidad de demostrar que su papel va más allá del ocio, ya que la caza se convierte en un servicio público de primer nivel para recuperar el equilibrio natural.

El acuerdo oficial contempla actuaciones inmediatas en comarcas como Arganda del Rey, Rivas-Vaciamadrid, Getafe, Chinchón o Aranjuez, pero también en áreas serranas y urbanas donde los daños y accidentes han ido en aumento. El objetivo es claro: devolver el control a un territorio desbordado por una superpoblación que amenaza la convivencia rural y urbana.

Lejos de ser una medida aislada, la declaración de emergencia cinegética refuerza el mensaje que desde hace años defienden las asociaciones de cazadores: el control poblacional del jabalí no es un capricho, es una necesidad para preservar cultivos, garantizar la seguridad en carreteras y proteger la salud pública.

En este escenario, la colaboración de los cazadores con las administraciones resulta esencial. Ellos, con su experiencia, conocimiento del terreno y compromiso con el medio natural, son los únicos capaces de responder con eficacia a una problemática que exige acción inmediata.

La emergencia cinegética en Madrid no solo supone un reconocimiento implícito al papel fundamental de los cazadores, sino que también reabre el debate sobre la necesidad de incluir la gestión cinegética como parte estructural de las políticas de conservación y seguridad ciudadana.

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